
¿Alguna vez te has preguntado por qué repites los mismos patrones una y otra vez?
¿Por qué atraes el mismo tipo de relaciones, los mismos bloqueos, los mismos problemas con el dinero o el mismo autosabotaje?
No es casualidad.
No es mala suerte.
Es tu niña interior herida guiando tu vida desde el inconsciente.
Las heridas de la infancia no desaparecen cuando crecemos.
Se transforman en decisiones, miedos, reacciones, creencias y comportamientos que gobiernan tu vida adulta sin que lo notes.
Cada relación, cada proyecto, cada miedo, cada límite que no pones…
tiene una raíz emocional.
Y esa raíz son las 5 heridas de la infancia:
rechazo, abandono, humillación, traición e injusticia.
¿Qué son las heridas de la infancia?
Las heridas de la infancia son experiencias emocionales tempranas donde la niña interior se sintió:
- no vista
- no protegida
- no amada
- no valorada
- o no respetada
Cuando una niña no recibe seguridad emocional, su mente crea una estrategia para sobrevivir.
Esa estrategia se convierte en una “máscara” que usa en la vida adulta.
No porque esté rota…
sino porque aprendió a protegerse.
¿Cómo se originan las 5 heridas de la infancia y cuál es su máscara?
Cada una de las 5 heridas se forma cuando la niña interior vive una experiencia emocional que no puede procesar. Para sobrevivir, su mente crea una máscara, una forma de comportarse para evitar volver a sentir ese dolor.
1. Herida de Rechazo — Máscara: El evasivo
Se origina cuando la niña siente que no es deseada o bienvenida.
Puede venir de padres fríos, críticas constantes, comparaciones o falta de afecto.
La niña aprende:
“No debería existir tal como soy.”
En la adultez, la máscara del evasivo se manifiesta como:
- Miedo a mostrarse
- Aislamiento
- Autoexigencia
- Dificultad para recibir amor o éxito
2. Herida de Abandono — Máscara: El dependiente
Se forma cuando la niña no recibe sostén emocional estable.
Puede haber padres presentes físicamente, pero ausentes emocionalmente.
La niña aprende:
“Estoy sola. Necesito aferrarme para no perder.”
La máscara del dependiente se muestra como:
- Miedo a la soledad
- Apego
- Dificultad para soltar
- Necesidad de validación
3. Herida de Humillación — Máscara: El masoquista
Se origina cuando la niña es avergonzada, ridiculizada o controlada.
La niña aprende:
“Soy defectuosa. No merezco.”
La máscara del masoquista se manifiesta como:
- Culpa
- Vergüenza
- Autosabotaje
- Dificultad para disfrutar
4. Herida de Traición — Máscara: El controlador
Se forma cuando los adultos no cumplen lo que prometen.
La niña aprende:
“No puedo confiar.”
La máscara del controlador se ve como:
- Necesidad de control
- Desconfianza
- Dificultad para delegar
- Miedo a depender
5. Herida de Injusticia — Máscara: El rígido
Se origina cuando la niña es obligada a madurar demasiado rápido.
La niña aprende:
“Tengo que ser perfecta para merecer.”
La máscara del rígido se manifiesta como:
- Autoexigencia
- Perfeccionismo
- Rigidez
- Dificultad para disfrutar
Cómo estas heridas dirigen tu vida hoy

Quizá hoy eres una mujer adulta, responsable, fuerte…
pero dentro de ti sigue viviendo una niña que aún cree que:
- no merece amor
- debe esforzarse para ser aceptada
- no puede confiar
- no puede fallar
- o no puede brillar
Por eso:
- te autosaboteas
- eliges relaciones que no te eligen
- trabajas de más
- tienes miedo al éxito
- te cuesta recibir dinero
- o sientes culpa cuando te va bien
Las heridas no solo afectan el amor.
Afectan tu economía, tu emprendimiento y tu abundancia.
Herida de Rechazo
La herida de rechazo se forma cuando la niña siente que no es bienvenida en el mundo.
Puede venir de padres fríos, ausentes o críticos.
En la adultez, esta herida crea:
- miedo a mostrarse
- miedo a vender
- miedo a ser vista
- miedo a hablar
- perfeccionismo extremo
En los negocios, esta herida hace que:
- no te expongas
- no lances
- no cobres
- no creas en ti
Porque la niña piensa:
“Si me muestro, me van a rechazar.”
Herida de Abandono
Se forma cuando la niña se sintió sola emocionalmente.
Puede haber padres presentes físicamente, pero no emocionalmente.
En la adultez genera:
- dependencia
- miedo a estar sola
- necesidad de aprobación
- miedo a perderlo todo
En el emprendimiento:
- te aferras a proyectos que no funcionan
- no sabes cerrar ciclos
- te cuesta tomar decisiones
- trabajas desde el miedo
La niña dice:
“Si suelto, me quedo sola.”
Herida de Humillación
Nace cuando la niña fue avergonzada, ridiculizada o controlada.
Crea:
- culpa
- vergüenza
- miedo al placer
- miedo al éxito
En el dinero:
- te saboteas
- no te permites disfrutar
- no crees que mereces abundancia
La niña piensa:
“Si tengo más, algo malo pasará.”
Herida de Traición
Se forma cuando los adultos no cumplen lo que prometen.
Crea:
- control
- desconfianza
- dificultad para delegar
- miedo a depender
En los negocios:
- quieres hacerlo todo sola
- no confías en nadie
- te agotas
- no creces
Herida de Injusticia
Nace cuando la niña tuvo que madurar rápido y no pudo ser niña.
Crea:
- rigidez
- autoexigencia
- perfeccionismo
- dificultad para disfrutar
En la vida adulta:
- no sabes descansar
- no sabes recibir
- te exiges para merecer
Sanar no es culpar, es liberar
No se trata de culpar a tus padres.
Se trata de entender tu historia.
Cuando entiendes tus heridas:
- te perdonas
- te comprendes
- te liberas
Y tu vida empieza a cambiar.
Reflexión final
Las heridas no te definen.
Te muestran dónde necesitas amor.
Y cuando una mujer sana…
su energía cambia,
sus decisiones cambian,
su vida cambia.
💖 Es momento de invertir en ti misma.
Porque cuando tú sanas desde dentro, el universo entero responde.
Y lo que hoy empieza como una decisión… mañana se convierte en tu nueva realidad.
